¿Cómo cuidar a tu gato?

Cuando se va a cuidar de un gato por primera vez, es normal que surjan dudas de cómo hacerlo correctamente para que tenga calidad de vida y bienestar. Los gatos suelen ser exigentes y precisan de ciertas rutinas de cuidado para mantenerse saludables al 100%.
Lo primero es una alimentación de calidad y adaptada a su etapas de vida. Los gatitos tienen necesidades nutricionales distintas a las de los adultos, centradas en fomentar su desarrollo y crecimiento, y el número de sus tomas diarias suele ser más frecuente. A partir del año, el gato se considera adulto, y suele necesitar alimentos menos calóricos para evitar el posible sobrepeso, u otras variedades de producto que respondan a un nuevo estadio, y en ambos casos lo más recomendable es acostumbrarlos a combinar la alimentación seca con la húmeda (latas o sobres).
Agua limpia, en abundancia e idealmente servida en bebederos de acero inoxidable o aluminio. 

En verano, ubica varios bebederos en distintos lugares de tu casa para que siempre tenga agua a disposición. Busca un arenero que se adapte a sus dimensiones, sobre todo cuando tu gato ya haya alcanzado su etapa adulta. Colócalo en un lugar tranquilo, alejado de la zona de alimentación, bebida y relax. Retira sus deposiciones diarias, y cambia la arena con una frecuencia semanal.
Puedes construirle elementos que lo incentiven a jugar e interactuar contigo, tales como pelotas de trapo, cajas de cartón con distintos niveles, o premiarle con juguetes tipo ratitas que despertarán sus instintos naturales de caza. No olvides que los gatos, como ocurre con los perros, también necesitan tener su cartilla de vacunas en regla y pasar por los procesos de desparasitación (interna y externa). Los veterinarios suelen aprovechar estas visitas para realizarle una exploración completa a tu gato, inspeccionando sus oídos, estado de sus dientes, aparición de posibles masas, estado de la piel, pelo y ojos.